Punto y final de la Copa Confederaciones con un dulce sabor a caipirinha para Brasil y una agria sangría para España. El país favorito de todos, el que estaba en boca de los aficionados y el actual campeón de la Copa del Mundo no estuvo a la altura y perdió contra un Brasil que salió a jugar a muerte.

Tres a cero fue el resultado final de un partido super luchado por ambas partes y en el que, a pesar de que España contó con más ocasiones y más posesión de pelota, Brasil estuvo imparable.

Entre las perlas que nos deja este emocionante partido, Gerard Piqué, defensa del Barcelona, fue expulsado a los 68 minutos de la final. El catalán hizo una falta al que será nuevo compañero en el conjunto azulgrana Neymar cuando era el último defensa y el brasileño se escapaba hacia la meta de Iker Casillas. 

Y otra, también protagonizada por el equipo de la Roja. Vuelven los fantasmas del pasado para Sergio Ramos como el penal que falló en la Eurocopa de hace unos años y es que la historia se ha vuelto a repetir.  El madridista Marcelo cometió la pena máxima al zancadillear a Jesús Navas, pero el español mandó fuera el lanzamiento, a la derecha de la portería de Julio Cesar. 

Las primeras reacciones tras el encuentro llegaban de la mano del técnico español Vicente del Bosque, quien reconoció la superioridad del rival y dijo "no querer excusas" para intentar explicar la derrota.

En cuanto a otros temas fuera de los estrictamente deportivos, grandes ausencias de personalidades. La más sonada la encabezó la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, quien desistió de ir al estadio para acompañar la selección Canarinha y encabezar la ceremonia de clausura, tras haber sido abucheada en el partido inaugural del 15 de junio en Brasilia.

La presencia de la cantante colombiana Shakira, pareja del defensa español Gerard Piqué, concentró la atención en la final de la Copa Confederaciones que disputaron las selecciones de Brasil y España en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro, la cual fue huérfana de personalidades.