Una pareja de Chicago encontró una técnica muy original y ecológica para decorar el piso de su recamara.

La inspiración la encontraron en un frasco lleno de monedas de un centavo.

Y es que Ryan Lange y Emily Belden decidieron usar precisamente esas moneditas para tapizar los pisos de su hogar.

A la original iniciativa le siguieron cuatro meses de arduo trabajo, engomando los pisos y pegando las monedas una a una, sobre una superficie de 380 pies cuadrados.

La pareja dice que a pesar del trabajo intenso, la labor se convirtió en una manera de relajarse, pegando monedas entre sorbos de vino.

Uno de los pocos problemas que encontraron durante su proyecto de decoración es que las manos se les ennegrecían por tocar tantas monedas, pero dicen que al final valió la pena y lo consideran tiempo bien empleado.

La pareja estima que utilizaron unas 59,670 monedas de un centavo para cubrir completamente el suelo, el cual luego fue lijado hasta adquirir un tono de cobre brillante y recubierto con una capa protectora.

El proyecto costó $1,000 y muchas vueltas al banco para cambiar dinero.

La pareja publicó un blog llamado ThePennyFloor.com, en donde comparten fotos y datos interesantes de su proyecto.