Un grupo de jóvenes que planeaba lanzar una fiesta tratando de imitar una exitosa película ahora enfrentan problemas con la ley.

La invitación a través del sitio de Internet Youtube decía: “Vengan a una fiesta demente, somos jóvenes, salvajes, libres, todo esta permitido”.

Y aprovechando que la casa estaba deshabitada rompieron ventanas, pisos, bañeras y pintaron paredes. Se estima que el monto de los daños asciende a $20,000 y ahora los chicos tendrán que pagarlos.

Expertos señalan que ahora se sienten populares y famosos, aunque tienen conciencia del delito.